La luxación de rótula ocurre cuando la rótula se sale de su lugar. Cuando pasa de forma recurrente, suele deberse a una lesión del ligamento patelofemoral medial (LPFM), que es el que la mantiene centrada. La cirugía reconstruye ese ligamento por artroscopía para estabilizar la rótula y evitar que se vuelva a salir. En CIRD la realiza el Dr. Armando Menchaca (cirujano ortopedista certificado, CMOT) en Cancún, con rehabilitación propia. Todo procedimiento es sujeto a valoración médica.
¿Qué es la luxación de rótula?
La rótula es el hueso que se desliza al frente de la rodilla al doblarla y estirarla. Cuando se sale de su carril (la tróclea), hablamos de una luxación de rótula. Puede ocurrir una sola vez por un golpe o un giro, o volverse recurrente (se sale una y otra vez), lo que suele indicar que el ligamento patelofemoral medial (LPFM) —el que sujeta la rótula por dentro— quedó dañado o insuficiente.
Síntomas de una luxación de rótula
- Sensación de que la rótula "se sale" o se desplaza hacia un lado.
- Dolor e inflamación al frente de la rodilla después del episodio.
- Sensación de inestabilidad o miedo a que se vuelva a salir al girar.
- Episodios que se repiten (luxación recurrente).
¿Por qué ocurre?
Puede aparecer por un traumatismo o un giro brusco, pero muchas personas tienen factores que las predisponen: forma de la tróclea, alineación de la rodilla, laxitud de los ligamentos o una posición alta de la rótula. Tras una primera luxación, el riesgo de que se repita aumenta, sobre todo en jóvenes y deportistas.
¿Cómo se diagnostica?
El Dr. Menchaca valora la rodilla con exploración física (pruebas de estabilidad de la rótula) y estudios de imagen. La radiografía y la resonancia magnética ayudan a ver el estado del ligamento (LPFM), del cartílago y los factores que favorecen la luxación.
¿Siempre se necesita cirugía?
No siempre. Una primera luxación sin daño importante suele tratarse con rehabilitación para fortalecer y estabilizar la rodilla. La cirugía se plantea sobre todo cuando las luxaciones son recurrentes, cuando hay una lesión clara del ligamento o daño asociado. La decisión se toma en tu valoración.
¿Cómo es la cirugía (reconstrucción de LPFM)?
La técnica más frecuente es la reconstrucción del ligamento patelofemoral medial (LPFM): se coloca un injerto que sustituye al ligamento dañado y vuelve a sujetar la rótula en su sitio, evitando que se salga. Se realiza con apoyo de artroscopía y, en casos seleccionados, se combina con otros gestos para corregir factores que favorecen la luxación.
Recuperación
La recuperación es progresiva y la rehabilitación es clave para que la rótula vuelva a estabilizarse y para recuperar la confianza al moverse. Al inicio suele protegerse la rodilla y, con la fisioterapia propia de la clínica (Dra. Almazán), se recupera la fuerza y el control antes de volver a la actividad.
Fase inicial
Protección de la rodilla, control del dolor y la inflamación.
Rehabilitación
Fortalecer el muslo y recuperar el control de la rótula con fisioterapia.
Regreso al deporte
Vuelta gradual cuando la rodilla recupera fuerza y estabilidad.
Lo que operamos
Dr. Armando Menchaca Barragán
Cirujano ortopedista y traumatólogo, especialista en artroscopía de rodilla y hombro, lesiones deportivas y cirugía mínimamente invasiva.
¿Cirugía o rehabilitación?
No toda luxación de rótula se opera. En tu valoración el Dr. Menchaca revisa tus estudios y te explica si conviene estabilizar la rodilla con rehabilitación o reconstruir el ligamento, según tus episodios y tu lesión.
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PREGUNTAS FRECUENTES
Dudas sobre la luxación de rótula
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